La factura digital es un equivalente funcional de la factura en papel con plena validez jurídica y fiscal, caracterizado porque su generación, envío y conservación se realiza por medios electrónicos que le aportan nuevas condiciones de seguridad.
La consideración de la factura electrónica como documento original válido conlleva la implementación de un proceso que tenga presentes 3 condicionantes clave:
- Se necesita un formato electrónico de factura que permita el intercambio estructurado del documento entre clientes y proveedores (EDIFACT, XML, FACTURAE, X12...).
- Es un proceso pensado para que se realice una transmisión electrónica de la factura, que parta de un ordenador y sea recogida por otro.
- El formato del documento electrónico y su transmisión telemática, deben garantizar que la factura es íntegra, auténtica, verificable y única.